Deportes

Caos en la cancha: Godoy Cruz y San Lorenzo no terminan el partido por disturbios

El encuentro entre Godoy Cruz y San Lorenzo, que se disputaba con un empate 1-1, tuvo un desenlace bochornoso. La violencia entre facciones de la barrabrava del Tomba obligó al árbitro Nazareno Arasa a suspender el partido, al no recibir las garantías necesarias de la Policía de Mendoza.

Los problemas comenzaron al inicio del segundo tiempo, con continuos incidentes dentro y fuera del estadio. Proyectiles llovían sobre el campo de juego, interrumpiendo el partido en tres ocasiones. Los jugadores de ambos equipos marcaron goles que fueron anulados por el VAR, aumentando la tensión.

La situación se agravó cuando el colectivo de la delegación de San Lorenzo y el transporte del equipo local fueron atacados a pedradas. La policía de infantería tuvo que intervenir en la popular del Tomba, evacuando la tribuna y disparando balas de goma en el playón.

A los cuatro minutos del complemento, con los disturbios aún sin control, Arasa decidió parar el partido definitivamente. Los 20 o 30 integrantes de la barrabrava que buscan el control absoluto de la popular lograron su objetivo: la suspensión del juego.

Ahora, la resolución está en manos del Tribunal de Penas, que deberá decidir las sanciones correspondientes. Una vez más, los violentos han empañado el fútbol argentino, dejando en evidencia la necesidad de medidas más efectivas para garantizar la seguridad en los estadios.

El partido entre Godoy Cruz y San Lorenzo pasará a la historia no por el marcador ni por las jugadas, sino por la vergonzosa violencia que obligó a su suspensión. La comunidad futbolística espera que se tomen acciones decisivas para evitar que estas situaciones se repitan.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web